Impuestos y gastos al vender o comprar una casa

Impuestos y gastos al vender o comprar una casa en 2026  Comprar o vender una vivienda en 2026 sigue implicando una serie de impuestos y gastos que conviene conocer antes de tomar cualquier decisión. Entender bien estos costes es fundamental para calcular el presupuesto real de la operación y evitar sorpresas de última hora. Tanto […]

Impuestos y gastos al vender o comprar una casa en 2026

 Comprar o vender una vivienda en 2026 sigue implicando una serie de impuestos y gastos que conviene conocer antes de tomar cualquier decisión. Entender bien estos costes es fundamental para calcular el presupuesto real de la operación y evitar sorpresas de última hora. Tanto si eres comprador como vendedor, una buena planificación económica puede marcar la diferencia entre una transacción ordenada y una operación con tensiones innecesarias.

 En Bonhomia Arquitectura sabemos que una compraventa inmobiliaria no se limita al precio que aparece en el anuncio. Hay costes asociados a impuestos, notaría, registro, gestoría, certificaciones y, en algunos casos, a plusvalías o mejoras pendientes. Por eso, contar con una visión clara del proceso es esencial para tomar decisiones con criterio.

Qué debe tener en cuenta el comprador

 El comprador suele asumir la mayor parte de los gastos ligados a la adquisición de una vivienda. En 2026, estos costes dependen de si la vivienda es nueva o de segunda mano, ya que el régimen fiscal cambia de forma importante según el tipo de inmueble. Además, también hay gastos vinculados a la formalización de la escritura y a la inscripción de la compra.

 En una vivienda de obra nueva, el comprador debe contemplar el IVA y el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD), además de la notaría, el registro y, en su caso, la gestoría. En una vivienda de segunda mano, en cambio, el impuesto principal suele ser el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), cuyo tipo puede variar según la comunidad autónoma.

“Comprar o vender una vivienda con criterio no consiste solo en cerrar una operación, sino en entender todos los costes, prever los impuestos, valorar los gastos reales y tomar decisiones que protejan tu inversión desde el primer momento.”


Jesús Castañón Guerra

Impuestos al comprar vivienda nueva

 Cuando se compra una vivienda nueva en 2026, el principal impuesto directo es el IVA, que se aplica sobre el precio de la vivienda. En la vivienda habitual nueva, el tipo general sigue siendo del 10% en la mayoría de los casos, mientras que en la vivienda protegida puede existir un tipo reducido. A esto hay que añadir el AJD, que también depende de la comunidad autónoma donde se formalice la operación.

 Además de los impuestos, conviene recordar que la compra de una vivienda nueva genera otros gastos de gestión y formalización. La escritura pública, la inscripción registral y, en algunos casos, la asistencia de una gestoría, forman parte del coste total de la adquisición. Calcular bien estos importes antes de firmar ayuda a evitar desfases en la inversión.

Impuestos al comprar vivienda usada

 En las compraventas de vivienda usada, el impuesto principal es el ITP. Este tributo se paga sobre el precio escriturado y su porcentaje varía según la comunidad autónoma. En Madrid, por ejemplo, el tipo general se ha mantenido como una referencia importante en el mercado, pero siempre conviene revisar la normativa vigente en el momento de la compra porque puede cambiar según bonificaciones o actualizaciones fiscales.

 Además del ITP, el comprador deberá asumir los costes de notaría, registro y, si lo desea, gestoría. También es recomendable reservar un presupuesto para posibles gastos adicionales, como certificados, comprobaciones técnicas o pequeñas regularizaciones que puedan surgir durante el proceso de adquisición.

Gastos habituales del comprador

 Más allá de los impuestos, la compra de una casa implica una serie de gastos frecuentes que conviene prever desde el inicio. Entre ellos están los honorarios de notaría, el registro de la propiedad, la gestoría si interviene en la tramitación, y en algunos casos la tasación si la compra se financia con hipoteca.

  • Notaría: formaliza la escritura pública de compraventa.
  • Registro de la propiedad: inscribe la titularidad a nombre del comprador.
  • Gestoría: gestiona trámites administrativos si se contrata este servicio.
  • Tasación: necesaria habitualmente si la compra se financia con préstamo hipotecario.

 Estos importes pueden variar según el precio de la vivienda y las circunstancias de la operación. Por eso, es recomendable hacer una simulación completa antes de cerrar el acuerdo de compra para conocer el desembolso real que exigirá la adquisición.

Qué gastos asume el vendedor

 El vendedor también tiene obligaciones económicas en una compraventa. Uno de los conceptos más conocidos es la plusvalía municipal, que grava el incremento del valor del terreno urbano desde la compra hasta la venta. Su cálculo y sus posibles exenciones pueden variar según el caso concreto, por lo que resulta importante revisar cada operación individualmente.

 Además, el vendedor puede tener que afrontar otros costes, como la cancelación registral de hipoteca si la vivienda estaba financiada, la obtención de certificados o la regularización de determinados documentos necesarios para vender. En algunos casos, también puede ser necesario liquidar tributos derivados de la ganancia patrimonial en el IRPF, según la situación fiscal del propietario.

Documentación y certificados necesarios

 Tanto para vender como para comprar una vivienda en 2026, la documentación en orden es fundamental. El vendedor debe contar con escrituras, nota simple, recibos al corriente, certificado energético y, si procede, documentación de hipoteca o de la comunidad de propietarios. El comprador, por su parte, debe comprobar que todo está correctamente alineado antes de firmar.

 Una revisión previa de la documentación puede evitar problemas posteriores. En operaciones donde se va a reformar el inmueble, esta comprobación es todavía más importante, porque ayuda a detectar posibles limitaciones urbanísticas, discrepancias de superficie o cargas que puedan afectar al proyecto previsto.

La importancia de revisar antes de comprar

 Si la vivienda que se va a comprar necesita reforma, conviene analizarla no solo desde el punto de vista económico, sino también técnico y urbanístico. Un inmueble aparentemente atractivo puede esconder costes de adecuación, licencias o limitaciones normativas que alteren por completo la rentabilidad de la compra.

 Desde una visión arquitectónica, la compraventa debe entenderse como el inicio de una estrategia más amplia. No se trata solo de adquirir un inmueble, sino de valorar su potencial real, sus costes futuros y su capacidad de adaptación al uso que se quiere darle. Esa mirada resulta especialmente útil en inversiones, reformas integrales o cambios de uso.

Comprar con criterio en 2026

 En 2026, el mercado inmobiliario sigue exigiendo prudencia, análisis y previsión. Los impuestos y gastos asociados a una compraventa pueden modificar de forma importante el presupuesto final, por lo que conocerlos de antemano es clave para tomar decisiones con seguridad. Tanto si se trata de una vivienda habitual como de una inversión, el cálculo completo debe incluir impuestos, gastos de formalización y posibles costes de reforma.

 Una compra bien estudiada no solo evita sobresaltos económicos, sino que también permite valorar mejor la oportunidad real del inmueble. Invertir con información es siempre más seguro que decidir solo por el precio de compra. Y en operaciones donde el espacio va a transformarse, la arquitectura puede aportar la visión técnica necesaria para elegir mejor.

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