Arquitecto: Jesús Castañón Guerra
Tipo de proyecto: Licencias y dirección de obra
Cliente: Cliente en Madrid
Visión: Reforma integral
Localización: Madrid, España
Fecha: 06/10/2019

Detalles del proyecto

La reforma de esta vivienda fue un proyecto integral pensado para sacar el máximo partido a un piso de 35 m2 útiles. Se trataba de una vivienda pequeña, con un baño, una cocina independiente y el resto de la superficie organizada como un único espacio abierto. El principal objetivo era mejorar la funcionalidad, ordenar mejor la distribución y conseguir una vivienda más cómoda para su propietario.

Cuando se trabaja con superficies reducidas, cada decisión de diseño tiene un impacto enorme en el resultado final. Por eso, antes de definir la propuesta, analizamos las necesidades del cliente, la manera en la que quería usar la vivienda y las posibilidades reales que ofrecía el espacio. A partir de ahí se elaboró un proyecto adaptado a sus prioridades, buscando siempre equilibrio entre estética, comodidad y eficiencia.

Un proyecto adaptado a las necesidades del cliente

La base de una buena reforma no está solo en cambiar acabados o renovar instalaciones, sino en entender cómo vive la persona que va a habitar el espacio. En este caso, el proyecto se desarrolló siguiendo de forma muy precisa las directrices acordadas con el cliente, con el objetivo de crear una vivienda más práctica y mejor organizada.

El punto de partida era un piso con una distribución poco optimizada, muy habitual en viviendas pequeñas donde los espacios cumplen varias funciones sin una separación clara. La intervención permitió replantear la organización interior para que cada zona tuviera un uso más definido, mejorando la sensación de amplitud y el confort diario.

Reforma de vivienda en Fuente del Berro

Redistribución completa del espacio

Uno de los cambios más importantes fue la redistribución general de la vivienda. Se modificó la posición del baño y de la cocina, lo que permitió ganar funcionalidad y hacer que el recorrido interior resultara más lógico. En este tipo de reformas, reubicar estancias clave puede transformar por completo la percepción del inmueble.

La cocina, que originalmente era independiente, pasó a integrarse en el salón como cocina americana. Esta decisión aportó continuidad visual y generó una zona de día más abierta, luminosa y cómoda. En viviendas de tamaño reducido, unir cocina y salón suele ser una solución muy eficaz para aprovechar mejor la superficie disponible y favorecer una sensación espacial más amplia.

Una cocina americana más funcional

La nueva cocina americana no solo resolvió mejor la distribución, sino que también aportó una imagen más actual y versátil. Integrar la cocina en el salón permite aprovechar mejor la luz natural, facilitar la convivencia de usos y crear un espacio central más agradable para el día a día.

Además, este tipo de solución favorece una relación más fluida entre las distintas áreas de la vivienda. La cocina deja de ser una estancia aislada para convertirse en parte del corazón del hogar, algo especialmente valioso en pisos pequeños donde la continuidad espacial mejora de forma notable la experiencia de uso.

Nuevos armarios y más capacidad de almacenaje

Otro de los objetivos del proyecto era resolver la falta de almacenaje, una de las limitaciones más frecuentes en viviendas de dimensiones reducidas. Para ello se crearon nuevos cuerpos de armario que no existían en la distribución original, incorporándolos de forma estratégica para que no interfirieran con la circulación ni restaran amplitud visual.

El almacenamiento bien planteado es clave en una reforma de este tipo. No se trata únicamente de añadir metros útiles, sino de diseñar soluciones inteligentes que ayuden a mantener la vivienda ordenada y cómoda. Los armarios integrados permiten liberar otras zonas del espacio y contribuyen a que todo tenga su lugar.

Creación de un dormitorio independiente

Uno de los cambios más relevantes fue la división del espacio para conseguir un dormitorio independiente. Partiendo de una vivienda en la que prácticamente todo quedaba concentrado en una sola estancia, esta intervención permitió generar una zona privada separada, mejorando la funcionalidad general del piso.

Conseguir un dormitorio independiente en una vivienda pequeña exige estudiar muy bien la distribución, las medidas disponibles y la relación entre privacidad y amplitud. En este caso, el resultado fue muy satisfactorio porque permitió organizar mejor la vida diaria sin renunciar a una sensación de comodidad dentro de una superficie limitada.

Diseño y funcionalidad en equilibrio

En una reforma integral de pocos metros, el diseño no puede entenderse de manera separada de la funcionalidad. Cada decisión debe responder a una necesidad real: circulación, almacenaje, luz, privacidad o confort. Por eso, este proyecto se planteó desde una visión global, en la que la estética y la practicidad avanzaran de la mano.

El resultado fue una vivienda mucho más coherente, en la que los espacios se relacionan mejor entre sí y donde cada metro cuadrado tiene un uso definido. La nueva distribución mejora la calidad de vida de su propietario y demuestra que, incluso en pisos pequeños, una reforma bien pensada puede cambiar por completo la forma de habitar una casa.

“La mejor reforma no es la que más cambia, sino la que mejor aprovecha cada metro cuadrado.”Jesús Castañón Guerra

Resultados de la reforma

La transformación final de la vivienda fue muy satisfactoria. El proyecto consiguió reorganizar el espacio, ganar almacenaje, crear un dormitorio independiente y abrir la zona de día para hacerla más cómoda y luminosa. Todo ello se logró manteniendo un enfoque técnico y adaptado a las necesidades concretas del cliente.

Este tipo de intervenciones ponen de relieve la importancia de contar con una propuesta de arquitectura bien estudiada cuando se reforma una vivienda pequeña. No basta con renovar materiales o actualizar acabados: la verdadera mejora está en repensar el espacio para que funcione mejor en el presente y también a largo plazo.

La importancia de una reforma bien planteada

Reformar una vivienda de 35 m2 útiles supone un reto, pero también una oportunidad para demostrar el valor del diseño arquitectónico. Cuando se parte de una distribución mejorable, una intervención integral permite corregir problemas, optimizar recorridos y crear una vivienda mucho más habitable.

En este caso, la reforma consiguió convertir un piso con limitaciones iniciales en un hogar más práctico, ordenado y adaptado a las expectativas de su propietario. El éxito del proyecto estuvo en escuchar las necesidades del cliente y traducirlas en una solución espacial clara, eficiente y equilibrada.

(90M2)

Resultados y conclusiones

El resultado final fue muy satisfactorio, ya que la vivienda pasó de ser un espacio pequeño y poco optimizado a convertirse en un hogar más cómodo, funcional y equilibrado. La nueva distribución, la cocina americana, los armarios integrados y el dormitorio independiente permitieron aprovechar mejor cada metro cuadrado y mejorar de forma notable la calidad de vida de su propietario.

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